La cooperativa Mitxelena ha destinado 15.000 euros al proceso Hernani Burujabe, mediante la Contribución para la educación y promoción cooperativa y otros fines de interés público (COFIP) –las cooperativas tienen el compromiso de destinar el 10% de sus beneficios a proyectos de interés general–. Por segundo año, han donado parte de este fondo a este proceso de transición ecosocial que está en marcha en Hernani.
Gracias a este tipo de aportaciones, Hernani Burujabe ha creado un Fondo Soberano de Solidaridad e Inversiones. ya que las iniciativas económicas basadas en la soberanía tienen, muchas veces, dificultades para garantizar su viabilidad económica, por tener como objetivo obviar o superar la lógica mercantil. Por lo tanto, este fondo soberano se destinará a dos fines: por un lado, a donaciones sin reembolso y, por otro, a préstamos – préstamos sin interés para agentes con problemas de tesorería –.
Alaitz Tolosa, responsable del Desarrollo estratégico y Sostenibilidad de Mitxelena, ha hablado sobre las aportaciones realizadas durante estos dos años y sobre las oportunidades que se pueden crear de cara al futuro.
- Por segundo año, habéis destinado parte del dinero del fondo COFIP a Hernani Burujabe. ¿Por qué?
En la cooperativa Mitxelena el COFIP no es sólo un instrumento de bienestar interno o de formación, sino también un recurso para generar un impacto positivo en el entorno social y comunitario. Como se recoge en la normativa interna, entre los objetivos de la cooperativa se encuentran el compromiso con la sociedad, el desarrollo local y la promoción de los valores cooperativos, entendiendo el COFIP como un instrumento para llevarlos a cabo.
Hernani Burujabe trabaja junto a los agentes locales los modelos económicos alternativos, la soberanía y el empoderamiento de la comunidad. Por eso, destinar parte del fondo a este proceso, por segundo año, es coherente con la visión social y cooperativa que defiende Mitxelena: esto es, la de conciliar la actividad industrial con la transformación social.
- Hernani Burujabe tiene el objetivo de ser un proceso de transición ecosocial. ¿Cómo se alinea la cooperativa Mitxelena con este objetivo?
La sostenibilidad es uno de los ejes estratégicos de la cooperativa y eso lo basamos en tres pilares: la eficiencia técnica, el compromiso con el medio ambiente y el desarrollo de la sociedad.
En la práctica, significa que entendemos la economía circular como una forma de trabajo (alargar el ciclo de vida de las piezas, fomentar la reparación y la reutilización). Para el cálculo y reducción de la huella de carbono hacia la descarbonización. Y por último, siendo Cooperativa, vemos fundamental reforzar las relaciones locales y las iniciativas comunitarias.
Creemos que la visión de la transición ecosocial de Hernani Burujabe coincide plenamente con el modelo de industria responsable y arraigada en el territorio que defiende Mitxelena.
- ¿Esta colaboración puede permitir una mayor colaboración de cara al futuro?
El apoyo a través del fondo COFIP no es una mera aportación económica: es el punto de partida para construir una confianza mutua y una relación duradera. Esta relación abre varias vías: el intercambio de conocimientos y experiencias gracias al cruce de perspectivas industriales y comunitarias.
Para nuevas colaboraciones en torno a la transición ecosocial, en Mitxelena estamos dispuestos a una colaboración más profunda; combinar los valores cooperativos con la visión transformadora de Hernani Burujabe sería interesante. Quizá si dentro de Hernani Burujabe nos uniéramos más cooperativas como nosotros podríamos crear una línea de trabajo industrial.

